Los esmaltes al fuego son básicamente óxidos metálicos suspendidos en silicato y funden a altas temperaturas (850-900ºC) vitrificando finalmente. Dependiendo de la aplicación y combinación de los pigmentos más el manejo del horno en cuanto a temperatura y tiempo de cocción es el resultado, el cual es siempre único. Esto nos lleva a completar el concepto de una joya única, exclusiva en su tipo. La incorporación del color en nuestras joyas se ha traducido en una excelente valoración por parte de quienes las adquieren.

Podemos afirmar que logramos el propósito de acercar nuestro trabajo a los gustos más personales de nuestros clientes, ya que las sienten partes de si mismas al usarlas. Es importante destacar que los esmaltes usados en nuestras joyas son importados por nosotros mismos desde Estados Unidos y Alemania.

 Aplicación del Esmalte

Aplicación del Esmalte

Existe una amplia gama de técnicas de aplicación de los esmaltes, dependiendo del sello personal que le imprima cada artista, será el resultado final. En el caso de nuestras joyas, el esmalte se aplica con pinceles finísimos debido a la reducida superficie de trabajo, lo cual permite realizar combinaciones versátiles en color como en el uso de diferentes formas de aplicación con el objeto de ofrecer resultados siempre novedosos y diferentes en el producto final. Cada pieza es sometida al proceso cuantas veces sea necesario hasta obtener el efecto deseado.

 Horno de Esmalte

Proceso de Cocción

Si bien el proceso de aplicación de los esmaltes es medular en este arte, el proceso de la cocción no lo es menos, ya que de la temperatura y tiempo de exposición dependerá el resultado obtenido, habida consideración que el punto de fusión del esmalte es muy cercano al punto de fusión del metal. Es en definitiva, la experiencia de muchos años lo que nos permite entregar hoy la más alta calidad en nuestras joyas.